miércoles, 5 de mayo de 2010

El reinado de los pensamientos


¿Te has parado alguna vez a pensar cuanto tiempo y energía inviertes en tus deseos y los esfuerzos para alcanzarlos? Todos ellos se acumulan y llenan nuestra mente. Al final, vivimos en un estado de tensión casi permanente de estrés llevándonos exactamente al opuesto de lo que deseamos en un principio, nos sumergimos en el sufrimiento y no en la felicidad.


Los pensamientos crean un mundo paralelo al mundo real, un mundo virtual el cual se parece al mundo real, pero solo es una representación más o menos precisa más o menos probable.

El pasado y el futuro también son dos elementos virtuales, no reales. La única realidad es el presente, el ahora, nada mas.

Los pensamientos que nos brotan en la cabeza están alimentados por nuestros deseos. Mas deseos tenemos, mas brotes y pelotas de pensamientos tendremos.

Demasiados pensamientos agobian, se distorsiona cada vez más la realidad. Es como un círculo vicioso, sobre estimulada, la mente desvaría, sin control. Poco a poco los pensamientos se vuelven cada vez mas omnipresentes, negativos, poco productivos. Son parásitos.

Visto lo visto, con un tal uso de los pensamientos es necesario aprender a dominar un poco ese flujo infernal. En la mayoría de los casos los pensamientos se imponen a nosotros. Nos controlan.

En definitiva, los pensamientos omnipresentes nos privan de contactos directo y real con la realidad, con nuestra vida, nuestro presente. Hay siempre que tener en mente que los pensamientos reflejan mas o menos la realidad y que se pueden equivocar. Aparco mi coche en la calle una noche. El dia siguiente pienso que mi coche sigue ahí, estoy convencido de ello. Pero puede que no sea la realidad. Si me lo han robado durante la noche, a pesar de salir de casa seguro que mi coche esta ahí, la realidad será diferente, el coche no estará, piense lo que pienses.

Lo sabemos todos que nuestros pensamientos solo son una representación probable y imprecisa de la realidad, pero igualmente muy a menudo funcionamos como si los pensamientos nos contarían la verdad.

Entonces cada uno vive en un mundo virtual. Confundir lo que pensamos con la realidad nos lleva a vivir en un mundo virtual, una burbuja individual, en desfase con el mundo real.

Estar perdido en sus pensamientos reduce considerablemente nuestra sensibilidad así como la riqueza del contacto con el mundo y los demás. Si perdemos el contacto real con los demás y el mundo, fomentamos una base para que a nuestras relaciones les falten armonía con todo lo que nos rodea.

En la mayoría de los casos los pensamientos se imponen a nosotros. Nos controlan. Visto lo visto, con un tal uso de los pensamientos es necesario aprender a dominar un poco el flujo de los pensamientos.

Relacionado:
Puntos de digitopuntura o acupresión para aliviar la ansiedad y la angustia
La meditación y sus ventajas para la salud
¿Como empezar con la meditación?
Ejercicios: El primer método fundamental de la meditación, la concentración
Imprimir artículo

0 comentarios: